El problema: un formulario que nadie miraba
Hasta ahora, si no habías escrito una dirección de aviso en un formulario, los envíos se guardaban igual pero no llegaban a ningún correo. No había forma de notarlo hasta que alguien preguntaba «¿no ha llegado el pedido/la reserva que mandé por la web?».
Ahora hay un único sitio donde decirlo
En Formularios hay una pestaña nueva, Avisos: pones ahí las direcciones a las que quieres que lleguen los avisos y valen para todos los formularios del sitio. Se añaden de una en una, cada una queda como una etiqueta que se puede quitar, y una dirección que no es válida ya no se acepta sin más.
Si un formulario necesita ir a otro buzón distinto -una reserva a un correo, una consulta general a otro-, puede seguir teniendo sus propias direcciones sin tocar las del sitio.
Compruébalo antes de que lo compruebe un cliente
El botón Enviar una prueba manda un aviso con la misma plantilla, el mismo remitente y el mismo buzón que uno de verdad, y no se mezcla con los envíos reales: puedes confirmar que llega sin rellenar tú mismo el formulario público ni ensuciar tu lista de mensajes recibidos.
Y si no pones ninguna dirección
Un formulario sin direcciones configuradas, ni suyas ni del sitio, ya no se queda mudo: el aviso llega al correo de tu cuenta por defecto. Si de verdad no quieres que un formulario avise a nadie, ahora tienes que decirlo a propósito, marcando «No avisar de este formulario».