Casi todas las plataformas de comercio tienen el mismo defecto: te dan una tienda con doscientas funciones encendidas, y tú tienes que aprender a ignorar ciento noventa. El panel se llena de menús que no usarás nunca, y encontrar lo que sí usas se convierte en un ejercicio de memoria.
La tienda de Speaksite va al revés. Vienes, miras la lista de lo que hay, y enciendes lo que tiene sentido para lo que tú vendes. Lo demás no está escondido: está apagado, que no es lo mismo.
La pantalla de Apps
La pantalla que abre esta ficha es esa lista, en la tienda de nuestra panadería de demostración. Cada función es una tarjeta con su explicación de una línea y su interruptor, y debajo dice claramente si está activa o desactivada. Algunos ejemplos de los que están ahí:
- Listas de deseos, para que el cliente guarde productos para más adelante.
- Reseñas de productos, las valoraciones de clientes en la ficha del artículo.
- Autocompletado de búsqueda: sugerencias en vivo mientras el cliente escribe en el buscador.
- Indicador de stock, la etiqueta de disponibilidad (en stock, últimas unidades, agotado).
- Filtros de catálogo, el panel de filtros por atributo, precio y categoría en el listado.
- Mini carrito, el carrito desplegable en la cabecera sin salir de la página.
- Hoja de pedido, para pedir rápido por referencia y cantidad en una tabla. Si tus clientes son profesionales que ya saben lo que quieren, esto les cambia el día.
- Banners promocionales, las bandas configurables de la tienda.
Y junto a ellas las que dan de sí una sección entera: tarjetas regalo, suscripciones, venta a empresas, reservas, afiliados, email marketing, carritos abandonados.
El detalle que hace que esto valga la pena
Apagar una app no es solo apagar algo en la tienda: quita también su entrada del menú de tu panel. Se ve en la propia captura de esta ficha. En esa tienda de ejemplo, la venta a empresas y las suscripciones están apagadas, y por eso no hay ni «Grupos» ni «Suscripciones» en el menú de la izquierda. En cuanto enciendas una, su sección aparece.
El resultado es un panel que se parece a tu negocio y no al catálogo comercial de nadie. Una panadería que reparte a domicilio y una asesoría que vende horas acaban con dos paneles distintos, sin que nadie tenga que programar nada.
Este es, de paso, el motivo número uno por el que alguien nos escribe diciendo que le falta una función: no le falta, la tiene apagada. Antes de dar nada por perdido, mira aquí.
Y ahora, los números
Vender sin mirar los números es conducir mirando solo el retrovisor. La pantalla de Analítica reúne lo que de verdad hay que mirar en una tienda, sin convertirlo en un tablero de veinte gráficas que nadie abre dos veces:
- Ingresos del periodo.
- Pedidos: cuántos, no cuánto.
- Ticket medio, que es el número que de verdad mueve el negocio. Subirlo un diez por ciento suele ser más fácil que traer un diez por ciento más de gente.
- Tasa de devolución, el número incómodo, que es justo por eso el que hay que tener a la vista.
Debajo, dos gráficas: los ingresos diarios y el top de productos, lo que más se vende. Y todo con un selector de periodo que compara con el periodo anterior, que es lo que convierte un dato en una noticia: cuatro mil euros no dicen nada; cuatro mil frente a tres mil el mes pasado, sí.
Si en el rango que has elegido no hubo ventas, la pantalla lo dice tal cual, sin dibujar una gráfica plana que parezca otra cosa.
Dónde está en tu panel
Las dos cuelgan de la Tienda de tu proyecto: /shop/<tu-proyecto>/apps y /shop/<tu-proyecto>/analytics. Apps está siempre a la vista en el menú; Analítica aparece cuando pones el interruptor de arriba a la derecha en Avanzado.
Qué ganas
Ganas una tienda que es la tuya. Sin funciones a medio usar por si acaso, sin menús que hay que aprender a saltarse, y sin pagar por módulos sueltos para cosas que aquí son un interruptor. Y ganas la costumbre más rentable que puede coger un comercio: mirar cuatro números una vez por semana en lugar de hacer cuentas de memoria a fin de mes.
Por dónde empezar hoy
Dedícale diez minutos a la pantalla de Apps y recórrela entera de arriba abajo. Apaga lo que no vayas a usar —tu menú adelgaza al instante— y enciende una sola cosa que hoy no tengas y creas que te encaja. Después abre Analítica, mira el ticket medio de este mes y compáralo con el anterior. Ese es el número por el que empezar.